En América Latina, las tecnologías modernas de riego están revolucionando la forma en que los agricultores gestionan el agua, un recurso vital que enfrenta crecientes desafíos debido a la variabilidad climática y fenómenos como El Niño.Con pronósticos de un aumento en la intensidad de este fenómeno para el año 2026, los productores agrícolas están tomando medidas proactivas para adaptarse a condiciones más extremas de sequía y lluvias irregulares.



































